miércoles, 22 de abril de 2015

Gatta Cenerentola (Cenicienta italiana)

El cuento "Gatta Cenerentola" pertenece al grupo Ciclo Cenicienta establecido en este blog. La entrada se divide en tres secciones:
  1. Ubicación geográfica, recopilación y recopilador: se señala el país de origen de esta variante, el autor y el título de la recopilación.
  2. Estereotipo del cuento: se resume el cuento, destacando sus peculiaridades y citando puntualmente alguna parte importante de la trama.
  3. Simbología: al igual que en la entrada principal, se indica el trasfondo de los motivos y personajes que hay en la trama.
Aparte, siendo que tanto la entrada principal como las secundarias del Ciclo Cenicienta se utiliza como catálogo de la exposición De Cenicientas, se va a mostrar en la entrada las imágenes utilizadas para los paneles, es decir:
  1. El título del cuento, el recopilador y la recopilación con su respectivo año de publicación de la primera edición. Se ha escrito en su lengua original, el italiano.
  2. Un fragmento del texto en el idioma original.
  3. Dos ilustraciones de Warwick Goble realizadas en 1847. Una representa a los cuentacuentos de la reina negra[1] y la otra al hada que se le aparece al padre de Zezolla.
Además, se introduce también una imagen de la edición de Le fiabe italiane, de Italo Calvino, utilizada en la parte bibliográfica de la muestra. Pertenece a la Biblioteca del Centro Universitario de Lenguas Modernas (CULM).


Título del panel. Elaboración propia.

Ubicación geográfica, recopilación y recopilador

El cuento es italiano. Fue recogido por Giambattista Basile en la recopilación Pentamerone. El cunto de li cunti (Pentamerón. El cuento de los cuentos), publicada entre 1634 y 1636 en dialecto napolitano. Dentro de la colección de cuentos, es el pasatiempo sexto de la primera jornada.


Fragmento de texto de la exposición. Elaboración propia.

Estereotipo del cuento

Antonella, una de las cuentacuentos que entretienen los días previos al parto de la falsa reina, comienza afirmando que la envidia supone la perdición de aquel que la tiene.

Ya en el cuento, comienza con un padre viudo que tiene un afecto exagerado por su hija, llamada Zezolla. El hombre se había casado recientemente con otra mujer que le tenía tanta inquina a la muchacha, que esta se quejaba a su maestra preguntándole por qué ella no había sido su madre, siendo que era tan cariñosa. Un día la maestra le aconseja a la chica que mate a la madrastra.

Una vez hecho el mal y pasado el luto, Zezolla insiste tanto a su padre para que se case con la maestra que finalmente lo consigue. En la noche de bodas, una paloma se le aparece a la muchacha y le dice que si quiere algo que se lo pida a las hadas de la isla.

La nueva madrastra trata bien a la heroína durante un corto período de tiempo, pero con el tiempo la nueva madrastra empieza a favorecer a seis hijas suyas que hasta entonces había mantenido ocultas. Tanto es así que el padre descarta de su corazón a Zezolla, a quien mandan a la cocina, mudando su nombre por Gata Cenicienta.

Un día el padre tuvo que ir a Cerdeña y preguntó a las hermanastras y a su hija qué querían. Las primeras le piden vestidos y adornos mientras que Zezolla pide que las hadas le hagan un regalo y que si no lo hace no podrá ir no hacia delante ni hacia atrás. Cuando termina sus asuntos, el príncipe se había acordado de todos menos de su hija, pero vuelve y va a la gruta de las hadas, donde le dan diversos regalos y un dátil para que la heroína lo plante.

Zezolla plantó el dátil y se dedicó a cuidarlo. Al cabo de cuatro días crece hasta alcanzar el tamaño de una mujer y aparece un hada que le dice una fórmula para poder salir de casa sin ser advertida:
"¡Dátil mío dorado
con la azada de oro te he labrado
con la vasija de oro te he regado
con el mantel de seda te he secado
Desnúdate y vísteme a mí!"
Y cuando quiera desvestirse debe trocar el último verso:
"[...]
Desnúdate y vístete tú."
Un día, sus hermanastras se van de fiesta y la heroína le dice la fórmula al tiesto y la viste como una reina y le entrega una jaca. Va a la fiesta y deja encandilados a todos, incluido al prícipe que se enamora de ella. Cuando se iba Zezolla, el Príncipe pide al criado que la persiga, pero la chica arroja unas monedas al suelo y él las recoge, olvidándose de la chica.

En la siguiente fiesta, las hadas personalmente visten a la chica aún más primorosamente y le entregan un carruaje con cocheros y lacayos. Esta vez, cuando siente el acecho del criado, deja caer perlas y alhajas y regresa de nuevo a casa a salvo.

En la tercera fiesta, la chica aún fue más magníficamente vestida y con un carruaje de oro. Al huir de nuevo a casa, el criado se había atado a la carroza, pero Zezolla pide que la aceleren, perdiendo en la carrera un chapín.

El criado lo recoge y se lo entrega al Príncipe , quien se enamora aún más de la heroína. Publica un bando en el que invita a todas las mujeres del reino a una cena. Una vez terminada la cena, el príncipe prueba el zapato a todas las mujeres, pero no cabe en el pie de ninguna. Entonces, el padre de Zezolla le comenta que tiene una hija que cuida el fogón, y el príncipe le ordena que se la traiga al día siguiente.

En la segunda cena, una vez se termina la comida, el príncipe prueba el chapín a todas las mujeres. Una vez le llega el turno a Zezolla, el objeto parece atraído por el piececito de ella. Entonces, el Príncipe la corona y pide a todas las demás que la adoren como a su reina, mientras que las hermanastras se van furiosas a casa.

El cuento termina con esta moraleja:
"más puede la hermosura
que billetes y escrituras."
Warwick Goble.
[Las cuentacuentos de la reina negra].
1847. Técnica mixta.
Fuente: SurLaLune.

Simbología del cuento

Zezolla quiere que su maestra se case con su padre porque ella es buena y cariñosa con ella, mientras que la primera madrastra es mala con la chica. La paloma, personificación de la madre, le dice a la chica lo de las hadas de la isla porque ella se ve venir lo que la maestra va a hacer con ella.
 
Según Bruno Bettelheim, el que Zezolla matara a su primera madrastra podría haber sido una imaginación de la chica. Por otra parte, el maltrato de la segunda madrastra a la chica puede estar justificado, porque la joven había cometido el crimen.

El hecho de que la maestra cambie puede simbolizar la transición de la madre buena y nutricia a la madre mala que da órdenes a la niña. La niña queda desplazada del corazón de su padre debido a la fuerte influencia de la madrastra sobre él, también queda con la identidad de Zezolla anulada cambiando su nombre por Gata Cenerentola.

La petición de Gata Cenerentola simboliza que ella quiere también conseguir su felicidad. Los regalos de las hadas, personificaciones de la madre, le pueden hacer la vida fácil a la chica, pero también tiene que trabajar duro para conseguir lo que quiere (plantando el dátil).

El que la protagonista pida vestidos cada vez más suntuosos significa que ella quiere demostrar que es capaz de enamorar a un príncipe, pero el que mantenga su identidad oculta denota modestia y autoafirmación en su personalidad, ya que quiere que el Príncipe la reconozca por su verdadero yo y no por su yo mágico. 

El criado trata de ser diligente a la hora de cumplir las órdenes del Príncipe, pero el hecho de que recoja las alhajas que Zezolla deja caer puede simbolizar su codicia o que le pagan poco. También es perseverante y aprende de sus errores, ya que enla tercera noche se ata al carruaje y finalmente consigue el zapato perdido de la chica.

En este cuento, el Príncipe decide organizar una cena a la que vayan a palacio todas las doncellas a probarse el zapato, porque desea encontrar él mismo a la chica que busca. En la primera ninguna doncella puede calzarse el zapato porque no tienen la feminidad ni la altura moral de Zezolla. En la segunda, cuando la dueña del zapato ha sido hallada, el Príncipe la corona, indicando esto que Zezolla finalmente ha conseguido su felicidad.

El tres es un número cabalístico. Dentro del cuento puede sombolizar el sacrificio que tiene que hacer Gata Cenerentola antes de obtener la felicidad, o también la resolución del conflicto plateados por la dualidad de la protagonista: su yo humilde y su yo derivado de la magia. En este cuento, Zezolla es más insistente en que el Príncipe descubra su identidad que las homónimas tratadas también en este blog.

La moraleja viene a significar que se consigue más con la bondad y la humildad que con las apariencias.


Warwick Goble.
[El hada se aparece al padre de Zezolla].
1847. Técnica mixta.
Fuente: SurLaLune.

Bibliografía 
  1. Basile, Giambattista. La gata cenicienta. Pasatiempo sexto de la primera jornada. En Pentamerón. El cuento de los cuentos. Madrid: Siruela, 2006, pp. 83-87.
  2. Circlot, Juan Eduardo. Diccionario de símbolos. Barcelona: Labor, 1982. 473 pp. Nueva Colección Valor. ISBN 84-335-7016-1.
  3. Cuentos de hadas. Una Alquimia espiritual. Vopus. La herencia de la luz. [S. l.]: [s. n.], [ca. 2015] [cons 19/04/2015]. <http://goo.gl/eJ0heq>.
Italo Calvino. Fiabe italiane. Vol. Primo.
Torino: Einaudi, 1991
Biblioteca CULM.
Fuente de la imagen: Good reads.

Notas

[1] Al igual que las Mil y Una Noches, el Pentamerón de Basile contiene una historia principal cuyo villano es una reina negra que ha engañado al príncipe haciéndole ver que ella ha completado la tarea que él había encomendado a quien se quisiera casar con él.

1 comentario:

  1. la verdad que me mostraron cualquier cosa nada que ver con lo que yo estaba buscando.. gracias por hacerme perder el tiempo con otra cosa que yo no quería!!!

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